SEGURIDAD SOCIAL MILITAR
Madrid, otoño 1976, no hacía un año que Juan Carlos 1º era Jefe del Estado. Guardias y policías jugamos un partido de futbol en el campo de la Sindical. El 12 de diciembre se hizo una reunión en la Casa de Campo, donde se trataron asuntos a reivindicar. El 17 del mismo mes se organizó una manifestación que partió de la plaza de Oriente al ministerio de Gobernación (Interior) donde un guardia y un policía hicieron entrega de un escrito con diez puntos reivindicativos: 1º seguridad social, 2º subida salarial 3º tiempo y horas de servicio, 4º medios adecuados para el servicio, y así hasta diez reivindicaciones que ya no recuerdo con claridad. Hubo algunos incidentes como lo ocurrido con el General subinspector de la policía o la desobediencia de la Bandera de la policía armada a que interviniera contra los allí concentrados. Hacia las tres de la tarde abandonamos las inmediaciones del ministerio. Más tarde supimos que ya salían tanquetas del Goloso para nuestra dispersión.
A partir de entonces fue el éxodo, la diáspora. Pero enseguida empezaron las reformas que pedíamos. En diciembre de 1976 la nómina fue de veintitrés mil pesetas, en enero de 1978 fue superior a cuarenta mil pesetas. Durante el año 1977 hubo varias subidas, el uno de abril de 1977, fecha en que el personal militar ingresó en el régimen general de la seguridad social, hubo un aumento lineal de cinco mil pesetas.
Quiero aclarar que aquellos expulsados conocidos como “los de la seguridad social” tuvieron la opción de reingresar en el cuerpo de la Guardia Civil una vez resuelto favorablemente un contencioso-administrativo cuyo procurador fue vocal del Consejo General del Poder Judicial y el abogado militar de artillería ascendido a Coronel el lunes siguiente al veintitrés de febrero.